Capitolio.
Cuatro chispas de fuego.
Desde pequeña, Katniss Everdeen
siempre estuvo acostumbrada a lo extravagante.
Su armario siempre estuvo lleno
de vestidos y conjuntos de todos los tipos de telas, colores y formas, y su
madre nunca le dejaba ponerse la misma prenda dos veces. Nunca había sentido lo
que era la carencia, ni el hambre.
Ni vivir en lugares pequeños.
Si bien la vida la tenía
arreglada desde su nacimiento, llegada su adolescencia, si se le despojase de
todo lo que tenía; seguiría teniendo la vida arreglada.

